miércoles, 5 de mayo de 2010

La fama del corazón, no todo son ventajas

"Anticorrupción pide tres años y medio de cárcel para Isabel Pantoja" Recorriendo la actualidad éste ha sido uno de los titulares que han llamado mi atención. Parecía que la cantante caminaba en equilibrio por la trama marbellí hasta que al final casi cayó (digo casi porque todavía no es definitivo, aún cuelga de un hilo). De la prensa rosa a la prensa más seria, de ser querida a ser odiada, este podría ser el resumen de la evolución de la vida de Isabel en este siglo XXI, pero, ¿realmente la fama se la ha creado ella o ha sido culpa de los periodistas?

Isabel siempre ha vivido de su trabajo y de sus portadas, le iba muy bien hasta que topó con la trama de corrupción, le gustó eso de blanquear dinero y al final la han pillado. Los medios siempre la han acompañado puesto que tiene una imagen pública, pero a partir del famoso "caso malaya" los medios la han acompañado pero de otra manera. Su imagen se ha perjudicado mucho, en parte por sus supuestos delitos, pero también han sido los periodistas del corazón los que han especulado constantemente con su vida y eso influye en la percepción que tiene el público de ella. Su actual fama es un cóctel que está explotando, s su imagen se estaba viniendo abajo su reputación también. Prueba de ello es que hasta la prensa nacional seria le dedica un titular cuando antes de que saliera a la luz este caso no era noticia más que de las revistas del corazón.

No siempre es bueno entrar a formar parte del mundillo de la fama, hay que asumir tanto lo bueno como lo malo. Aquí manda el pueblo, o le gustas, te admira y te haces de oro como un señor, o te odia y tu ruina es que te vean por la calle y te insulten. Como vemos, los extremos son los que predominan en el periodismo del corazón, al equilibrio sólo llegan los más inteligentes y honestos, mantenerse en ese término medio es tan complicado como que Isabel Pantoja salga airosa de la trama malaya.

2 comentarios:

  1. la fama es un arma de doble filo. Por una parte te permite ingresar en unos pocos minutos lo que a mucha gente le cuesta años de trabajo y esfuerzo. Pero con el ejemplo de Isabel Pantoja se muestra la cara más amarga de la fama: los juicios paralelos. Probablemente ahora mismo en los juzgados existan muchos expedientes por blanqueo de capitales pero seguro que si preguntamos a unas cuantas personas de la calle por un caso de blanqueo se les venga a la mente Isabel Pantoja.
    Al final los que sean lo suficientemente inteligentes como para manejar ese arma de doble filo que es la fama serán los respetados por la prensa del corazón.
    Ya lo dice el refrán: el que juega con fuego se acaba quemando

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  2. maria teresa muñoz7 de mayo de 2010, 13:02

    tienes toda la razón, los que juegan con fuego se acaban quemando aunque no crean en este refrán. En la fama mejor no entrar porque son muy pocos los que se ganan el respeto del público y más actualmente, que entra mucha morralla a los programas. Si acabas en los bajos fondos del mundillo, difícilmente llegarás a la superficie. Los medios mueven mucho dinero y esa es la gran tentación para la gente,el caramelo que se le ofrece a un niño, pero sólo los más inteligentes saben rechazarlo.

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